Cultura

Fiesta de Todos los Santos Sicuani: 7 Fascinantes Costumbres Andinas en Cusco

Descubre las creencias, rituales y relatos ancestrales que mantienen viva una de las tradiciones más impactantes de Canchis y el Cusco.

La Fiesta de Todos los Santos Sicuani es una de las expresiones culturales más importantes y fascinantes del sur del Perú. Cada año, los días 1 y 2 de noviembre, las familias de la provincia de Canchis mantienen viva una tradición ancestral que combina la cosmovisión andina, la fe heredada de generaciones y el profundo respeto hacia los seres queridos que partieron al más allá.

Más que una celebración religiosa, esta festividad representa un encuentro espiritual entre el mundo de los vivos y el mundo de las almas. A través de altares, ofrendas, rezos y rituales transmitidos de generación en generación, los pobladores de Sicuani conservan una de las manifestaciones culturales más valiosas del patrimonio inmaterial andino.

Según la tradición oral, el primero de noviembre ocurre un acontecimiento extraordinario. Exactamente al mediodía, las almas reciben permiso para regresar temporalmente al mundo terrenal y visitar a sus familiares. Este momento marca el inicio de una celebración llena de simbolismo, recuerdos y emociones que fortalecen los lazos entre las generaciones presentes y pasadas.

El pensamiento andino sostiene que existe una conexión permanente entre el Kay Pacha, el mundo donde habitan los seres humanos, y el Janan Pacha, el espacio espiritual donde descansan las almas. Durante la Fiesta de Todos los Santos, ambos mundos se aproximan permitiendo un reencuentro que, para muchos pobladores, constituye uno de los momentos más significativos del año.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani tanta wawakuna
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – T’anta Wawakuna

Fiesta de Todos los Santos Sicuani El regreso de las almas a Sicuani

Las antiguas creencias de Canchis relatan que las almas llegan exactamente al mediodía del primero de noviembre. El sonido de las campanas de las iglesias anuncia el inicio de su descenso hacia la Tierra y marca el comienzo de las ceremonias familiares.

En décadas pasadas, muchas personas creían que los difuntos llegaban utilizando los trenes que ingresaban a la ciudad. Por esta razón, numerosos pobladores acudían a la antigua estación ferroviaria de Sicuani para esperar simbólicamente la llegada de sus familiares fallecidos.

La sala de espera se transformaba en un espacio ceremonial donde las familias instalaban pequeñas ofrendas y realizaban oraciones. Esta costumbre demuestra cómo las tradiciones ancestrales lograron adaptarse a los cambios sociales sin perder su esencia espiritual.

Para quienes vivieron aquellos años, la estación de tren representaba una puerta de entrada entre dos dimensiones. El humo de las locomotoras, el sonido de los vagones y la expectativa de los familiares creaban una atmósfera cargada de simbolismo y emoción.

El tómbolo: el altar sagrado de los difuntos

Uno de los elementos más importantes de esta celebración es el tómbolo, un altar tradicional preparado especialmente para recibir a las almas visitantes.

El tómbolo se construye utilizando telas oscuras, flores, velas, panes tradicionales, frutas, bebidas y los alimentos favoritos del difunto. Cada elemento posee un significado especial dentro de la cosmovisión andina.

Según las creencias locales, las almas viajan a la velocidad del pensamiento. Sin embargo, después de atravesar grandes distancias espirituales, llegan cansadas, sedientas y necesitadas de descanso. El tómbolo les proporciona refugio, sombra y energía para recuperarse durante su estadía temporal en el mundo terrenal.

Las flores cumplen la función de refrescar el ambiente espiritual. Las velas iluminan el camino de ida y retorno. Los alimentos representan hospitalidad, gratitud y cariño hacia quienes regresan para compartir unos momentos con sus seres queridos.

Cada familia prepara cuidadosamente el altar, procurando incluir aquellos objetos que fueron importantes para el difunto durante su vida. De esta manera, el encuentro entre ambos mundos se vuelve más cercano y significativo.

El significado de las ofrendas tradicionales

Las ofrendas constituyen uno de los aspectos más llamativos de la Fiesta de Todos los Santos Sicuani.

Entre los productos que suelen colocarse en el tómbolo destacan las frutas, la caña de azúcar, los bizcochuelos, las bebidas tradicionales y diversos platos típicos de la región.

La tradición señala que las almas no consumen físicamente estos alimentos. En lugar de ello, absorben su esencia espiritual, obteniendo de esta manera la energía necesaria para continuar su viaje.

Las naranjas y las piñas simbolizan abundancia y bienestar. La caña de azúcar representa una fuente de hidratación espiritual. Los bizcochuelos facilitan la absorción de los aromas y vapores de las bebidas ofrecidas en el altar.

También es común encontrar lechón, chicharrón, maíz pelado, ají de olluco y otros platos característicos de la gastronomía local. Estas preparaciones reflejan el afecto de las familias hacia sus difuntos y su deseo de brindarles una recepción digna y generosa.

Las almas olvidadas y el sentido de solidaridad espiritual

Una característica especial de esta tradición es la creencia en las almas olvidadas.

Los pobladores consideran que no solamente visitan el hogar los familiares convocados mediante oraciones y recuerdos. También llegan espíritus que ya no tienen descendientes o personas que recen por ellos.

Por este motivo, muchas familias preparan alimentos adicionales como gesto de solidaridad espiritual. Compartir con las almas olvidadas se considera un acto de bondad que genera bendiciones para el hogar.

Existe además una creencia muy difundida en Canchis. Cuando los alimentos amanecen fermentados o presentan cambios inusuales después de la celebración, se interpreta como una señal de que las almas aceptaron y disfrutaron las ofrendas preparadas para ellas.

Lejos de generar preocupación, este hecho suele ser motivo de satisfacción para las familias, ya que confirma simbólicamente el éxito del encuentro espiritual.

El viaje de retorno hacia el más allá

La visita de las almas concluye el dos de noviembre al mediodía.

En ese momento, las familias acuden a los cementerios para despedirse mediante rezos y ceremonias tradicionales. Luego de ello, los espíritus emprenden el camino de regreso hacia el Janan Pacha.

La tradición oral describe este recorrido como una travesía llena de desafíos y pruebas que deben ser superadas con ayuda de los elementos colocados previamente en el tómbolo.

Se trata de una narrativa profundamente simbólica que refleja la importancia de las ofrendas dentro de la cosmovisión andina.

El río de sangre y los perros guardianes

Uno de los primeros obstáculos del viaje es un inmenso río de sangre que bloquea el paso hacia el mundo espiritual.

En este momento aparecen los perros que acompañaron al difunto durante su vida. Los animales reconocen a su antiguo dueño y lo ayudan a cruzar la corriente sobre sus lomos.

Esta creencia destaca el papel especial que desempeñan los animales dentro de la cultura andina y resalta la importancia del respeto hacia ellos.

Para quienes no tuvieron perros, algunas versiones de la tradición indican que las coronas de flores pueden transformarse en embarcaciones espirituales capaces de facilitar el cruce.

El volcán de fuego y los caballos de pan

Después de superar el río, las almas deben atravesar una región dominada por un enorme volcán en erupción.

El intenso calor representa una nueva prueba para los viajeros espirituales.

Es entonces cuando los panes y bizcochuelos colocados en el tómbolo cobran vida simbólicamente y se transforman en caballos que ayudan a las almas a avanzar con rapidez y seguridad.

Esta creencia muestra cómo cada elemento del altar cumple una función específica dentro del viaje hacia el más allá.

Nada se coloca por casualidad. Todo posee un propósito espiritual relacionado con la protección y el bienestar de los difuntos.

Las Tanta Wawas y los soldados protectores

Entre las figuras más representativas de la festividad destacan las famosas Tanta Wawas.

Estos panes con forma humana forman parte fundamental de las celebraciones andinas relacionadas con Todos los Santos.

Según la tradición, las Tanta Wawas y los panes con forma de soldados adquieren vida durante el recorrido espiritual para proteger a las almas frente a los peligros que encuentran en el camino.

Su presencia simboliza compañía, seguridad y esperanza.

Por ello, continúan siendo uno de los elementos más valorados dentro de los altares familiares de Sicuani y otras localidades del Cusco.

El ascenso final al Janan Pacha

La última etapa del viaje conduce a una inmensa luz blanca que marca la entrada al mundo espiritual.

En este punto aparecen las escaleras elaboradas con pan trenzado que decoraban el tómbolo. Estas estructuras se transforman simbólicamente en grandes graderías celestiales que permiten a las almas ascender hacia el Janan Pacha.

Las velas encendidas durante la celebración también cumplen una función especial. Su luz guía el camino y protege a los viajeros de las sombras que intentan desviarlos de su destino.

Finalmente, los difuntos alcanzan la paz espiritual y permanecen en el mundo superior hasta la llegada de una nueva Fiesta de Todos los Santos.

Una tradición que mantiene viva la identidad de Canchis Fiesta de Todos los Santos Sicuani

La Fiesta de Todos Santos en Sicuani constituye mucho más que una celebración religiosa. Se trata de una manifestación cultural que fortalece la identidad colectiva, preserva conocimientos ancestrales y mantiene vivo el legado de los antepasados.

Cada altar construido, cada oración pronunciada y cada ofrenda preparada representan un acto de memoria y respeto hacia quienes formaron parte de la historia familiar.

En tiempos donde muchas tradiciones desaparecen debido a la modernización y los cambios sociales, esta festividad continúa transmitiendo valores de unidad, solidaridad y conexión espiritual entre generaciones.

Gracias a la transmisión oral de estas creencias, las nuevas generaciones pueden conocer una visión del mundo que ha acompañado a los pueblos andinos durante siglos y que sigue formando parte de la identidad cultural de Sicuani, Canchis y toda la región Cusco.

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Fiesta de Todos los Santos Sicuani narrado por la Prof. Paulina Bustiza Araujo

La Visita de los Difuntos: Una Creencia del Hombre Andino Fiesta de Todos los Santos en Sicuani

Lo que les voy a narrar es la historia es una creencia del hombre andino. Desde el ande peruano, desde Cajamarca hasta Candarave en Tacna, abarca todo el ande peruano. Puno, Yunguyo, todos los lugares no.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani cementerio de trapiche
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – Cementerio de Trapiche

La Apertura de las Dimensiones

Lo que dice la creencia es que el día primero de noviembre, a las 12 en punto del día, la energía de la tierra baja por un segundo, y en ese momento los difuntos que están en la otra dimensión atraviesan a la tierra por esa debilidad. Entonces, al mediodía es cuando repican las campanas de los templos y capillas, porque están llegando los difuntos. Los difuntos, en forma de procesión, entran por los cementerios, buscan su cuerpo, y por eso los familiares esperan allí a su ser querido.

La Llegada en Tren y el Tómbolo

También en Sicuani y en algunos lugares se cree que el espíritu del difunto llega en tren, por eso esperaban en ENAFER, en la estación. La sala de espera era la Avenida Grau; allí armaban sus tómbolos a lo largo de toda la avenida. Pero esta vez lo hacen en el cementerio de Trapiche, también en su sede: la casa.

El difunto, va a llegar a su tumba, si no encuentra a un ser querido que lo está esperando, va a su casa, porque la comunicación es a través de la mente. La velocidad es la velocidad del pensamiento, entonces ubica a sus familiares y va al lugar donde los encuentra.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani - tómbolo de ofrendas a los difuntos
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – tómbolo de ofrendas a los difuntos

Las Ofrendas sobre la Mesa

En el lugar, el difunto encuentra un tómbolo de color negro. Este tómbolo lo pone y le da sombra, porque el difunto llega sobre todo a la mesa, llega cansado, agitado, sofocado, con hambre y con sed. Este tómbolo le da sombra.

Luego, sobre la mesa, sobre el tómbolo, encuentra coronas, encuentra los bizcochuelos, los panes, las ofrendas. Encuentra una cebolla que ha crecido hasta florecer —la llaman cebolla con su toqoro—. Encuentran piña, caña de azúcar, toda clase de frutas, y también está la comida que le gustaba al difunto en vida.

El Descanso y la Alimentación del Difunto

Entonces, el difunto sube a la mesa sobre el tómbolo que le da sombra, coge la corona que está hecha con flores silvestres y la utiliza como un abanico. Este abanico le da frescura, una frescura aromática, y ya se siente mejor.

Pero no es uno solo el que llega: llegan los seres queridos que se han ido al más allá, llegan también las almas olvidadas, y comienzan —como tienen sed— a sacar la esencia nada más de la naranja, la piña, de la lima, de la caña de azúcar, de la cebolla, de todo ello, y calman su sed.

Luego tienen hambre, y como tienen hambre, encuentran sus platos favoritos que tuvieron en vida y comienzan también a sacarles la esencia: del lechón, del chicharrón, del olluco, del ají de maíz pelado, de la arveja, el chuñito, el asadito. Todo lo que le gustaba en vida al difunto comienzan a consumir sacándole la esencia.

La Visita a la Cocina

Y si a veces no alcanza —porque son varios los que están—, van a la cocina. En la cocina rebuscan en las ollas, y en las ollas encuentran un estofado, un escabeche, un mote o algo. Entonces también le sacan la esencia.

Para el día siguiente, esa comida se ha fermentado. El hombre andino no reniega de lo que se ha fermentado, sino dice: «éran muchos, habíamos hecho esperar poco, se habían comido, lo que está en la cocina «. Eso es lo que se dice.

La Recepción de los Vecinos

Luego, los difuntos ya han calmado su hambre y su sed y están tranquilos. Ese día por la noche, la familia recibe la visita de los vecinos, de personas cercanas, personas que han llegado, y a esas personas les invitan el ponche y en un platito les dan las ofrendas: las palomitas, el maicillo, el bizcochuelo, los panecillos. Eso se ofrece a todos los que visitan.

Pero simbólicamente, quienes están recibiendo y sacándoles la esencia son los difuntos. Están ahí, están juntos —ahí están hasta las almas olvidadas— juntando todo lo que se les ofrece. Así pasan la noche.

La Misa del 2 de Noviembre

Al día siguiente, que es el 2 de noviembre, la familia hace celebrar misa para sus seres queridos difuntos. Aquí asisten a las almitas y dan gracias a Dios, porque es un momento donde han podido estar con la familia, han podido reencontrarse. Es el agradecimiento que le da Dios a los difuntos y a los seres queridos vivos. Es un encuentro entre Dios, el hombre y los difuntos.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani Tómbolo tradicional de Sicuani
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – Despedida en el Cementerio

La Despedida en el Cementerio

Al mediodía, las personas llevan al cementerio comida para despedir a las almas: el plato favorito del difunto. En este caso, llevan comida lechón, parrillada, sobre todo la comida que le gustaba al difunto. Eso lo comparten con los amigos que visitan la tumba, porque en la tumba está armado el tómbolo con todas sus ofrendas: la cebolla, las velas y todo.

Entonces reciben visita y a ellos les ofrecen el plato que han llevado, todos con el plato igualito. La persona sirve y come, pero lo come sin sabor, porque la esencia se la están sacando los difuntos, se la están llevando.

Llega a las 12 del día, y es una despedida muy triste. Todos los familiares de esta vida hacen rezar, con la persona más humilde, sean niños o ancianos, porque dice que ellos son los preferidos de Dios. Entonces hacen rezar para el difunto, y a él le entregan todo lo que está en su tómbolo —todo— y en nombre del difunto se lo están dando al ser que es más amado por Dios.

El Regreso de las Almas

Llega a las doce en punto, y a esa hora todas las almas ya tienen que volver. Se juntan en el cementerio y están allí en fila, ordenados. Deben irse, deben regresar a su morada. Todos avanzan, pero los que más se retrasan son las almitas que se han ido hace poco, dejando a sus niños pequeños o a sus padres, o que no se han despedido de la familia. Se quedan un poco, pero al final siempre van y alcanzan al grupo.

Cuando todos llevan todo, se van con su cargamento de panecillos y todo lo que han captado de las ofrendas de sus familiares. Pero el planeta Tierra ya no está débil; ya ha vuelto a su estado natural, porque eso solo fue un segundo. Entonces, como no pueden salir, tienen que irse por el camino, como cuando la persona muere y camina todos esos lugares. Comienzan a caminar todos en fila.

El Río de Sangre y los Perritos

Primero llegan al río de sangre. En este río, las almitas no pueden pasar, no pueden cruzar lo que es agua, líquido o sangre. Y en ese caso aparecen los perritos que tuvieron en vida. Esos perritos, al ver a su amo, se acercan moviendo la colita, haciéndole cariño, y les ofrecen el lomo de su espalda. El perrito los hace pasar a la otra orilla del río de sangre, nadando.

Pero hay almitas que no tuvieron perrito nunca, y otros que maltrataron a sus animales. Esos animalitos tampoco los ayudan. En ese caso, se abren las coronas que pusieron en su tómbolo: esas coronitas se abren como barcos, y en esos barcos toditos pasan, todos pasan a la otra orilla.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani caballo Tradiciones andinas de Sicuani
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – Caballito de Pan

La Pradera y el Volcán

Entonces, en la otra orilla, comienza la caminata por una inmensa y hermosa pradera. Avanzan todos hasta llegar a la falda de un volcán. Ese volcán es incandescente; no pueden pasar, quema.

Y en ese momento, de las ofrendas que están llevando salen los caballitos. Esos caballitos salen y al difunto le ofrecen el lomito, y galopando pasan hasta el otro lado del volcán.

Pero hay muchos que no tienen caballito en la ofrenda. En ese momento salen los perritos. El hombre andino, cuando su perrito muere, tiene la costumbre de enterrarlo con las 4 patitas untadas de cebo de llama o de alpaca o de cualquier animal. Así lo entierra. Esos perritos salen al encuentro de su difunto y ese cebito se convierte como el casco del caballo; le ofrecen el lomito y también lo llevan hasta el otro lado del volcán.

Los Gatitos y el Limbo

Pero todavía hay espíritus que se han quedado al otro lado. Entonces aparecen los gatitos. Los gatitos —dice— hay dos clases: uno al que, cuando muere, se le debe cortar la orejita, y otros que no saben y no le cortan la orejita.

Los gatitos a los que les cortaron la orejita llevan a su amo sobre su lomito y también les hacen pasar al otro lado del volcán. Pero los gatitos a los que no les cortaron la orejita también llevan a su amo sobre su lomito; sin embargo, no los llevan al otro lado del volcán, sino a su guarida: un lugar oscuro, un limbo oscuro. Ahí los lleva, sacándolos del grupo de las almas. Esa es la creencia.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani paloma Costumbres ancestrales de Canchis
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – Palomita de pan

El Pantano y las Palomitas

Luego, todas las almas ya pasaron al otro lado del volcán. Como ya están ahí, están cansados, agitados, con hambre. Descansan al pie del volcán, en el otro lado. Toman agua: la cebolla con toqoro grande y con flor son cántaros de agua, la caña de azúcar son cántaros de agua, los cactus, las campanillas silvestres y los lirios también son cántaros de agua. Consumen toda el agua que han llevado, se refrescan, comen la comida que han llevado y calman su hambre.

Luego comienza la caminata. Pero el lugar que les toca caminar esta vez es un pantano inmenso, y no hay camino. Entonces, de las ofrendas que están llevando, salen las palomitas. Estas palomitas se van volando por arriba y les muestran el camino. Como es pantano y no pueden avanzar, sale la caña de azúcar, que les sirve de bastón. Con ayuda de ese bastón y la guía de las palomitas, llegan al pie de un cerro donde hay un camino y comienzan a caminar.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani tanta wawa
Fiesta de Todos los Santos Sicuani – T’anta Wawa

El Camino Angosto y las Tanta Wawas (T’anta Wawas)

Ese camino se hace cada vez más angosto y tiene un abismo, un precipicio. En ese abismo están los espíritus malos, que quieren llevarse a las almitas, jalarlos hacia su guarida. Pero en ese momento, de las ofrendas que están llevando, salen las tanta wawas —los turquitos para varones y mujercitas—. Estas tanta wawas salen y se ponen al borde del abismo; los protegen como soldaditos. No permiten que ningún espíritu malo jale a un almita. Pelean, luchan, y siempre ganan los soldaditos, las tanta wawas.

Así van avanzando por el camino angosto junto al abismo. Cada vez se hace más oscuro, hasta que la noche es lóbrega y los espíritus malos están al acecho. Los soldaditos ya casi no pueden ver. Y en ese momento aparecen las velas. Las velas que pusieron en su tómbolo no las pusieron por capricho: tuvieron un fin. Cuando los difuntos están en la oscuridad, estas velas salen y se extienden por todo el camino como postes de luz de alumbrado público. Con esa iluminación, pueden avanzar hasta llegar al final.

La Luz Blanca y la Subida al Cielo

Al final de todo, no hay más camino: aparece una luz blanca. Ahí termina; no hay para avanzar ni para retroceder. Quedan ahí. Esa luz blanca es el inicio del cielo.

Y en ese momento, de las ofrendas que están llevando, salen las escaleras —el pan escalera o trenzado—. Estas ofrendas, en la luz blanca, se colocan, se extienden y se convierten en graderías: inmensas graderías blancas, muy hermosas. Por ahí, todas las almas suben al cielo, suben al cielo y llegan hasta la morada de Dios, llegan nuevamente a la casa del Padre.

Conclusión: Una Tradición Viva Fiesta de Todos los Santos Sicuani

Esa es la historia. Llegan a la casa del Padre todos felices, tranquilos, por haber visitado a sus seres queridos. Se despiden hasta el próximo año, hasta el próximo 1 de noviembre a las 12 del día.

Esa es la historia que he podido recopilar como profesora, captándola durante muchos años a través de mis alumnos, visitando distintos lugares y pueblos: de Puno, de Cusco, de Huancayo, de Tacna, de todos esos lugares. Eso he podido captar, lo he contado y eso les estoy dando a conocer.

Entonces, ahora si vamos al cementerio ya no lo miramos de la misma forma, sino que ya sabemos qué significa cada cosa: por qué los panecillos, por qué hasta el bizcochuelo. Dicen que las almas que fueron borrachitas en vida succionan el cañazo del bizcochuelo, por eso les ponen todos sus gustos.

Eso es lo que podemos ver el día 2 de noviembre de cada año. Y esto se hará interminable, porque es una tradición. No puede terminar: es tradición de padres a hijos, a nietos.

Fiesta de Todos los Santos Sicuani narrado por la profesora Paulina Bustiza Araujo en Radio Sicuani

Anibal Quispe Phoco

Fundador y autor principal de El Blog de CyberFox, con experiencia en servicios tecnológicos, administración de plataformas web y creación de contenido especializado en inteligencia artificial, ciberseguridad, desarrollo de software, diseño web, implementación de entornos virtuales de aprendizaje y transformación digital. Actualmente curso estudios en la UNSAAC, con el firme compromiso de acercar el conocimiento tecnológico de forma clara y accesible a estudiantes, docentes y profesionales.

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